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jueves, 29 de marzo de 2012

Psicopatía Infanto-Juvenil: Instrumentos de evaluación

LISTADO DE INSTRUMENTOS:

  1. Psychopathy Checklist:Youth Version o PCL:YV.
  2. La Antisocial Process Screening Device o APSD.
  3. Youth Psychopathic Traits Inventory o YPI.
  4. La Escala de Contenido Psicopático o PCS.
  5. La Escala P-16.
  6. Inventory of Callous-Unemotional Traits o ICU.


DESCRIPCIÓN DE PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS:

El instrumento per se, es la Psychopathy Checklist:Youth Version o PCL:YV (Forth, Kosson, & Hare, 2003). Es una adaptación de la PCL-R de adultos(Hare, 2003) y busca evaluar rasgos psicopáticos en adolescentes entre 12 y 18 años. Su información, al igual que la proporcionada por PCL-R, ha sido organizada en dos grandes factores subdivididos en cuatro facetas: afectivo, interpersonal, conducta impulsiva y antisocial. A diferencia de la escala de adultos, la PCL:YV no posee un puntaje de corte clasificatorio.
Entre sus características psicométricas se señala que, luego del intenso entrenamiento requerido para su aplicación, la PCL:YV posee un índice de acuerdo inter-jueces entre .90 y .96 y una consistencia interna entre .85 y .94
(Forth et al., 2003). Roberts y Bender (2006) señalan que, en diversos estudios, se han encontrado correlaciones moderadas con informes de delincuencia, síntomas externalizados y agresión; también plantean que la PCL:YV es capaz de predecir significativamente tanto reincidencia violenta como no violenta y trasgresiones disciplinarias. Sin embargo, no todos los reportes son positivos; por ejemplo, se ha fracasado en encontrar evidencia de la relación entre la PCL:YV y el progreso en el tratamiento de jóvenes judicializados (Spain, Douglas, Poythress, & Epstein, 2004). A nivel nacional, es importante señalar que la PCL:YV cuenta con un estudio psicométrico preliminar realizado con 30 adolescentes varones judicializados, de entre 13 y 17 años, que señala una adecuada confiabilidad e índices positivos de validez concurrente con las escalas del Inventario Clínico para Adolescentes de Millon (MACI), Millon, 1993) que están asociadas a conducta antisocial (Zúñiga, 2009).

La Antisocial Process Screening Device o APSD (Frick & Hare, 2001), la cual es una reformulación del PSD (Frick et al., 1994). Orientada preferentemente a niños entre 6 a 13 años, es utilizada extensamente con adolescentes.
Sus 20 ítems, análogos a los del PCL-R, se puntúan en una escala de tres puntos que aportan a un puntaje total y a tres dimensiones de comportamiento: insensibilidad emocional, narcisismo e impulsividad. La escala debe ser completada preferentemente por adultos próximos al niño como padres y/o profesores; sin embargo, también existe una versión autoinformada para adolescentes. Ambas versiones han mostrado buenas características psicométricas (Frick & Hare, 2001; Muñoz & Frick, 2007).

Youth Psychopathic Traits Inventory o YPI (Andershed, Kerr, Stattin, & Levander, 2002, citado en Blauuw y Sheridan, 2002). Aproximación basada en el autorreporte del adolescente como fuente de información. El YPI está orientado a jóvenes entre 12 y 18 años y entrega puntajes para la escala total, tres dimensiones factoriales y 10 subescalas; posee estudios que avalan su idoneidad para trabajar con jóvenes de población general, con problemas judiciales y buenas relaciones con la PCL:YV (Green, 2005).

Desde una perspectiva más general, se han desarrollado dos escalas derivadas del MACI:

La Escala de Contenido Psicopático o PCS (Murrie & Cornell, 2000) y la Escala Psicopática de 16-ítems o P-16 (Salekin, Ziegler, Larrea, Anthony & Bennett, 2003).La PCS está integrada por 20 ítems del MACI que se relacionan conceptualmente con el constructo bidimensional de psicopatía de Hare (1991), ha presentado buenas correlaciones con ambos factores y una capacidad de discriminación del 83% (sensibilidad = .85, especificidad = .81) con respecto a alta y baja psicopatía clasificada según la PCL-R.

La Escala P-16 (Salekin et al., 2003) fue desarrollada conceptualmente teniendo en cuenta las propuestas de Hare (1991, 2003) y los planteamientos de Cooke y Michie (2001); quedó conformada por tres subescalas cuyos ítems reflejan las dimensiones de dureza/insensibilidad, egocentrismo y conducta antisocial. Su estudio inicial (Salekin et al., 2003) documenta una buena capacidad para predecir reincidencia general y reincidencia violenta como escala total y según sus facetas dureza/insensibilidad y conducta antisocial.

Una escala diseñada por Frick (2003) para evaluar específicamente la dimensión Dureza/Insensibilidad en adolescentes; se trata del: Inventory of Callous-Unemotional Traits o ICU (Frick, 2003; Essau et al., 2006). Escala de autoreporte que consta de 24 ítems que se estructuran en tres factores: Dureza (callousness; dimensión del comportamiento que incluye carencia de empatía, culpa y remordimiento), Descuido interpersonal (uncaring; dimensión que incluye conductas relacionadas con la ausencia de cuidado por el propio desempeño y por los sentimientos de los demás) y Frialdad emocional (unemotional; focalizada en la ausencia de expresión emocional).

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Coordinador "Psicolegalyforense".

He de agradecer al blog Psicología Jurídica y Forense: Grupos de Trabajo este articulo. 
Os recomiendo que visitéis y sigáis este blog si estáis interesados en el tema.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Niños soldado: Violencia y lavado de cerebro


El incremento del número de conflictos en el mundo y, especialmente, en el África Subsahariana, ha contribuido a la deconstrucción de la noción tradicional de que los niños son sólo víctimas de las guerras y la violencia. Debido a su aspecto inocente y su edad, son considerados pacíficos e inofensivos; sin embargo, los niños se han convertido en las personas más transtornadas por su participación en conflictos armados. Así, en lugar de ser los protegidos, los niños se han erigido en protectores de Estados-nación, familias y recursos y también en perpetradores de violencia. Esta situación es peor en regiones donde la guerra es un proceso continuo, como Sudán, Uganda, Liberia, Sierra Leona, Somalia y la República Democrática del Congo. Las situaciones de estos países han creado guerras interminables, a raíz de la participación de niños en las mismas. El propósito de este video es analizar la contribución de los niños soldado a las situaciones que han desembocado en guerras sin fin. 
Este documental lo considero muy apropiado desde el punto de vista de la psicología forense porque nos ayuda a entender mejor fenómenos de delincuencia organizada que buscan implicar en sus acciones a población menor de edad. Los adolescentes y los niños son extremadamente maleables en el uso de la violencia. Es bueno tenerlo muy en cuenta como profesionales.

viernes, 25 de junio de 2010

Videos sobre ciberacoso y menores en medios de comunicación

Javier Urra, psicólogo de la Fiscalía de Menores y ex Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, alertó sobre el ciberacoso. El experto intervino en el XXXVIII Seminario de Centros Educativos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra. (Popular TV Navarra, 10 de febrero de 2010).










jueves, 24 de junio de 2010

Psicológos de Menores

Si hablamos de psicólogos de menores en España tendremos que encuadrar nuestro estudio siempre en el marco legislativo que nos pertenece, y en este sentido, habrá que hacer mención de la Ley 5/2000, largamente debatida y consensuada por dos gobiernos sucesivos y que finalmente se publicó el 13 de enero de 2001 en el BOE.
Dentro de esta Ley, cuyo déficit estructural es el no haber contemplado en ella a las víctimas infantiles, habrá que repasar el cometido del llamado Equipo Técnico, grupo de trabajadores al servicio de la Administración de Justicia compuesto por psicólogo, trabajador social y educador, y por extensión el cometido de otros técnicos que al margen de los Equipos Técnicos que se encuentran facultados por la Ley para la realización de informes: trabajadores del ámbito socioeducativo de las Comunidades Autónomas.
Cada vez que la Ley 5/2000 habla de funciones del Equipo Técnico lo hace extensivo a otras instituciones públicas o privadas, de manera que la realización del informe, por Ley, no queda en manos exclusivas del personal al servicio de la Administración de Justicia sino que de hecho este informe se puede realizar por otros profesionales. Son aquellos que conocen del menor ya sea en el ámbito de la Reforma o dentro de la propia Medida educativa adoptada por el Juez de Menores.
Dentro de las labores del Equipo Técnico, señala la Ley: ”valoración de la personalidad y sus condicionantes”. Por tanto es de esencial importancia el estudio cuidadoso de la personalidad del menor.
En el joven infractor, pues, concluyen distintas miradas que responden a un informe por lo general conjunto.
Este informe conjunto se va a centrar en el menor objeto de la denuncia, de manera que según la naturaleza del hecho enjuiciado y el propio menor se hará más hincapié en un aspecto u otro.
Desde el punto de vista del psicólogo son aquellos menores que pueden sufrir alguna anomalía o trastorno de la personalidad o conducta los que serán campo de nuestro mayor interés.
Desde el mismo punto de vista, y siempre entendiendo que ésta es una Ley que exime de responsabilidad penal al menor, el equipo también le son funciones naturales las diversas proposiciones de medida (nunca pena). Estas medidas son por orden de frecuencia, de mayor a menor:

  1. Libertad vigilada.
  2. Prestaciones a beneficio de la Comunidad.
  3. Internamiento en régimen semiabierto.
  4. Amonestación.
  5. Internamiento en régimen cerrado.
  6. Permanencias de fines de semana.
  7. Internamiento terapéutico.