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domingo, 19 de febrero de 2012

Simulación y disimulación en la violencia doméstica: Aspectos médico-forenses 1º (La Distorsión)

De: Juan Antonio Cobo Plana
Fecha: Diciembre 2004
Origen: Noticias Jurídicas

Cuando se piensa en la alteración de la realidad, que puede hacerse presente en cualquier procedimiento judicial, aparece la mentira consciente como el núcleo del problema; su objetivo es provocar un determinado efecto, indemnizatorio o de responsabilidad penal; y, establecer si alguien miente o no, se presenta como la clave de este problema.
La realidad es muy diferente como veremos a lo largo de este trabajo.
El operador jurídico experto además de considerar la posibilidad de que aparezca la simulación deliberada, debe manejar otras opciones en esa línea de la posible alteración de la realidad que se puede presentar en el entorno de su función pericial.

LOS TIPOS DE DISTORSIÓN

De forma esquemática, las opciones de distorsión en los datos que son ofertados por aquellas personas que se encuentran inmersas en un procedimiento judicial, oscilan entre los siguientes extremos:

Dependiendo del tipo de acto: Simulación versus disimulación.
La simulación consistirá esencialmente en referir lesiones no reales, agresiones no realizadas, consecuencias inventadas, o exagerar cualquiera de los aspectos anteriores.
En el otro extremo podemos encontrar la disimulación que es la ocultación, parcial o total, de aspectos relevantes de las conductas y mecanismos agresivos, y/o de sus consecuencias propias o en otras personas.
Esta posibilidad, la disimulación de las lesiones, la ocultación de las agresiones y la disminución de sus consecuencias, presenta una prevalencia mayor que la simulación en nuestra casuística de la violencia doméstica. Pero ésta última, la simulación, puede adquirir, cuando aparece, una importancia penológica de efectos terribles como son los falsos positivos

Dependiendo del papel del distorsionador: Consciente versus inconsciente
Es muy habitual pensar que cualquier dato alterado que aparece en un procedimiento judicial responde a un mecanismo consciente de mentira deliberada con un determinado objetivo; en los casos de simulación la meta será la búsqueda de satisfacción de una solicitud indemnizatoria, o aumentar la responsabilidad penal de otra persona; en los de disimulación, corresponderá a un intento, también consciente, de todo lo contrario, minimizar estas consecuencias en la acción agresiva de otra persona
En la actividad médico forense diaria, se comprueba que no es así. Existen ocasiones de simulación, o disimulación, consciente que pueden ser evidentes. Sin embargo, en muchos otros, en un análisis más profundo, podremos encontrar muchos factores que nos indican que esa distorsión puede ser verdad en la realidad de lo sentido o vivenciado por esa persona.
El conocimiento de este rango de posibilidades, lo deliberado versus lo no consciente, resulta protagonista en muchos de las valoraciones periciales en este terreno que hemos abordado de la alteración de la realidad.

Situaciones mixtas de ambos (exageración/ocultación versus deliberado/inconsciente) y rangos
Y, en muchos casos encontraremos una mezcla de ambos.
Las más habituales, son distorsiones que responden a una exageración o minimización consciente que asientan sobre aspectos de alteración inconsciente.

LOS MODOS DE APARICIÓN DE LA DISTORSIÓN

Y si diversas son las características esenciales de la distorsión, y sus tipos fundamentales, los modos de aparición en el procedimiento judicial, en especial en la prueba forense, podrán ser también múltiples.
Con el único límite de la imaginación, ya que los modos de distorsionar pueden ser de todo tipo, los más habituales son:

2. 1 Relativos a la documentación:

Tanto en la simulación, como en la disimulación:
El más habitual es la ocultación parcial o total, o la retención, de información.
En ocasiones, la falsificación o alteración de los documentos.
Pero el más efectivo de todos ellos, por la dificultad de su comprobación, es la generación de “documentos” con contenido fraudulento a través de engaño, o influencia, a profesionales que “certifican” de buena fe.
Al movernos en un terreno caracterizado por la documentalidad del procedimiento estos documentos adquieren un valor máximo en el mismo. 
Conseguir este tipo de documentos es posible debido a que: 
  • Existen muchas consecuencias lesivas que por ser inespecíficas pueden ser categorizadas como debidas a diversas causas (patología anterior, agravación de estado anterior no traumático, traumatismo anterior o posterior, etc.)
  • Pueden responder a otros mecanismos traumáticos diferentes (como por ejemplo: golpe directo versus forcejeo)
  • Una actuación de asistencia clínica deja referencia escrita de lo relatado por el paciente como causa presumida, ya que no es su función el realizar una función detectivesca ya que la acción terapéutica se basa en la comunicación del médico con el enfermo.
  • La tendencia a no dejar referencia legible y completa de los aspectos descriptivos y objetivables de lo que se está explorando.
2. 2 Relativos a los síntomas, y/o de los efectos de esos síntomas:

El más habitual es la exageración de síntomas y efectos en los casos de simulación, y su minimización en la disimulación.
En ocasiones la “creación” del síntoma y/o su efecto en la simulación, y la “ocultación” en la disimulación.
Pero el más efectivo, de todos ellos por la dificultad para discriminarlos, es la “utilización” (simulación) o “negación” (disimulación) de síntomas y efectos que habían aparecido con anterioridad a los hechos.
Se parte en estos casos de síntomas y signos, “sufridos” por el paciente, en ese momento o con anterioridad, y, por ello, “conocidos” en sus características esenciales, incluso en los “resultados de exploraciones” que se han repetido por los diversos facultativos sanitarios que han actuado con anterioridad.

viernes, 8 de julio de 2011

"Medición de la violencia contra la mujer: Catalogo de Instrumentos"


Autor RUIZ PEREZ, ISABEL
ISBN 9788487385728
Año Edición 2008
Páginas 196
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 15,00 €uros


Sinopsis

Este catálogo financiado por el Observatorio de la Salud de las Mujeres, pretende mostrar una panorámica de los instrumentos de cribado y diagnóstico de la violencia contra la mujer. En las últimas dos décadas se ha desarrollado un gran número de instrumentos para la identificación y medición de situaciones de violencia contra las mujeres. Estos instrumentos se caracterizan por su heterogeneidad en cuanto a objetivos, metodologías de aplicación y conceptualizaciones de la violencia. Sin embargo, muchos de estos instrumentos se encuentran dispersos y son poco accesibles o conocidos, por lo que se hacía necesaria una labor de recuperación, clasificación y descripción de los mismos para avanzar en la compleja tarea de obtención de información fiable, precisa y comparable sobre este problema social y de salud pública de primer orden. Este catálogo, elaborado por la Escuela Andaluza de Salud Pública y financiado por el Observatorio de la Salud de las Mujeres, pretende mostrar una panorámica general y unificada del volumen, tipos y características de los instrumentos elaborados y validados –tanto en el contexto internacional como en nuestro medio– para el cribado y diagnóstico de la violencia contra la mujer por la pareja. También se examinan las principales encuestas que abordan cuestiones relacionadas con la violencia contra las mujeres, prestando especial atención a los estudios realizados en España. Finalmente, se incluyen una serie de instrumentos diseñados en el ámbito internacional y algunos validados en nuestro contexto. Este catálogo está dirigido primariamente a profesionales de la atención sanitaria, ya que puede ser una herramienta de utilidad para el tratamiento y asistencia de las mujeres víctimas de violencia y para la valoración de situaciones de riesgo y prevención de futuros episodios de maltrato. Además, puede resultar de interés para el personal investigador sobre el problema de la violencia y su medición y para profesionales responsables de la atención social y legal de mujeres maltratadas. 

martes, 11 de enero de 2011

Violencia domestica: Manuela Martinez


En todas las relaciones humanas surgen conflictos y en las relaciones de pareja también. Las discusiones, incluso discusiones fuertes, pueden formar parte de la relación de pareja. En relaciones de pareja conflictivas pueden surgir peleas y llegar a la agresión física entre ambos. Esto, que podría alcanzar cotas de violencia que serían censurables y perseguibles, formaría parte de las dificultades a las que se enfrentan las parejas. El maltrato no es un concepto relacionado con esto; en el maltrato el agresor siempre es el mismo: Por definición, el conflicto es una modalidad relacional que implica reciprocidad y es susceptible de provocar un cambio. Por el contrario, el maltrato, aunque adopte las mismas formas (agresiones verbales o físicas), es unilateral, siempre es la misma persona la que recibe los golpes».


La violencia contra la mujer por parte de su pareja o ex-pareja está generalizada en el mundo, dándose en todos los grupos sociales independientemente de su nivel económico, cultural o cualquier otra consideración. Aun siendo de difícil cuantificación, dado que no todos los casos trascienden más allá del ámbito de la pareja, se supone que un elevado número de mujeres sufren o han sufrido este tipo de violencia. Estudios realizados en países por desarrollar arrojan una cifra de maltrato en torno al 20%, encontrándose los índices más bajos en países de Europa, en Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón con cifras en torno al 3%.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Psicobiología de las mujeres maltratadas


Los malos tratos psicológicos son más difíciles de detectar. "Las mujeres víctimas de violencia de género están más desprotegidas ante las infecciones víricas", explica la Dra. Manuela Martínez (Dpto Psicobiología, Universitat de València). Las pruebas de saliva realizadas a 200 de ellas confirman que sólo el 25% presenta un nivel normal de defensas, frente al 84% en el caso de mujeres que no sufren maltrato. En el campo de la salud mental, las diferencias entre las víctimas de maltrato psicológico o físico son apenas imperceptibles en la incidencia de la depresión, ansiedad o estrés, pero sí en los intentos de suicidio, donde la proporción de víctimas de agresiones físicas duplica al de las psicológicas.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Las heridas del maltrato


Las heridas del maltrato
Cargado por raulespert. - Vídeos sociales y ecológicos.

Si sigue la mala racha, 2010 terminará con casi un 25% más de mujeres víctimas de la violencia machista que el año anterior. El problema es complejo de entender y todavía más difícil de erradicar. Pero hay algunos datos que nos invitan a pensar. Por ejemplo, las llamadas al número de atención gratuita, al 016, han disminuido. Y los expertos insisten en que para plantar cara al agresor, hay que denunciar. Es la única forma de cumplir la ley y de poder aplicar los recursos que prevé.

martes, 30 de noviembre de 2010

Violencia de genero


Por: Concha García Hernández

Psicóloga, Master en Ansiedad y Estrés

Definición.
En ocasiones, las distintas denominaciones de los malos tratos lleva a confusión: Violencia de Género, Violencia Doméstica, de pareja, hacia las mujeres, masculina o sexista…
La violencia doméstica hace referencia a aquella que se produce dentro del hogar, tanto del marido a su esposa, como de la madre a sus hijos, del nieto al abuelo, etc. Excluye aquellas relaciones de pareja en las que no hay convivencia.
La violencia de género tiene que ver con “la violencia que se ejerce hacia las mujeres por el hecho de serlo”, e incluye tanto malos tratos de la pareja, como agresiones físicas o sexuales de extraños, mutilación genital, infanticidios femeninos, etc.

Algunas definiciones:
Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada (“Artículo 1 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Naciones Unidas, 1994).
Susana Velázquez (2003) amplía la definición de violencia de género: Abarca todos los actos mediante los cuales se discrimina, ignora, somete y subordina a las mujeres en los diferentes aspectos de su existencia. Es todo ataque material y simbólico que afecta su libertad, dignidad, seguridad, intimidad e integridad moral y/o física.

Tipos de violencia.
  • Física. La violencia física es aquella que puede ser percibida objetivamente por otros, que más habitualmente deja huellas externas. Se refiere a empujones, mordiscos, patadas, puñetazos, etc, causados con las manos o algún objeto o arma. Es la más visible, y por tanto facilita la toma de conciencia de la víctima, pero también ha supuesto que sea la más comúnmente reconocida social y jurídicamente, en relación fundamentalmente con la violencia psicológica.
  • Psicológica. La violencia psíquica aparece inevitablemente siempre que hay otro tipo de violencia. Supone amenazas, insultos, humillaciones, desprecio hacia la propia mujer, desvalorizando su trabajo, sus opiniones... Implica una manipulación en la que incluso la indiferencia o el silencio provocan en ella sentimientos de culpa e indefensión, incrementando el control y la dominación del agresor sobre la víctima, que es el objetivo último de la violencia de género.
  • Dentro de esta categoría podrían incluirse otros tipos de violencia que llevan aparejado sufrimiento psicológico para la víctima, y utilizan las coacciones, amenazas y manipulaciones para lograr sus fines.
  • Se trataría de la violencia “económica”, en la que el agresor hace lo posible por controlar el acceso de la víctima al dinero, tanto por impedirla trabajar de forma remunerada, como por obligarla a entregarle sus ingresos, haciendo él uso exclusivo de los mismos (llegando en muchos casos a dejar el agresor su empleo y gastar el sueldo de la víctima de forma irresponsable obligando a esta a solicitar ayuda económica a familiares o servicios sociales).
  • También es habitual la violencia “social”, en la que el agresor limita los contactos sociales y familiares de su pareja, aislándola de su entorno y limitando así un apoyo social importantísimo en estos casos.
  • Sexual. “Se ejerce mediante presiones físicas o psíquicas que pretenden imponer una relación sexual no deseada mediante coacción, intimidación o indefensión” (Alberdi y Matas, 2002). Aunque podría incluirse dentro del término de violencia física, se distingue de aquella en que el objeto es la libertad sexual de la mujer, no tanto su integridad física. Hasta no hace mucho, la legislación y los jueces no consideraban este tipo de agresiones como tales, si se producían dentro del matrimonio.
MITOS.

Habitualmente se justifica y se trata de dar explicación a este tipo de violencia atendiendo a:
  • Características personales del agresor (trastorno mental, adicciones), ·
  • Características de la víctima (masoquismo, o la propia naturaleza de la mujer, que “lo busca, le provoca, es manipuladora…”),
  • Circunstancias externas (estrés laboral, problemas económicos),
  • Los celos (“crimen pasional”),
  • La incapacidad del agresor para controlar sus impulsos, etc.
  • Además existe la creencia generalizada de que estas víctimas y sus agresores son parejas mal avenidas (“siempre estaban peleando y discutiendo”), de bajo nivel sociocultural y económico, inmigrantes… Es decir, diferentes a “nosotros”, por lo que “estamos a salvo”.
Aquellos hombres que son alcohólicos y maltratan a sus mujeres, sin embargo no tienen, en su gran mayoría, problemas o peleas con otros hombres, con su jefe o su casero. El estrés laboral o de cualquier tipo afecta realmente a mucha gente, hombres y mujeres, y no todos se vuelven violentos con su pareja.
En el fondo, estas justificaciones buscan reducir la responsabilidad y la culpa del agresor, además del compromiso que debería asumir toda la sociedad para prevenir y luchar contra este problema.

CICLO DE LA VIOLENCIA FÍSICA.

Lenore Walker definió el Ciclo de la violencia a partir de su trabajo con mujeres, y actualmente es el modelo más utilizado por las/los profesionales.
El ciclo comienza con una primera fase de Acumulación de la Tensión, en la que la víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.
La segunda fase supone el Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión.
En la tercera fase, denominada de “Luna de Miel” o Arrepentimiento, el agresor pide disculpas a la víctima, le hace regalos y trata de mostrar su arrepentimiento. Esta fase va reduciéndose con el tiempo, siendo cada vez más breve y llegando a desaparecer. Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma.
Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja.

CONSECUENCIAS PSICÓLOGICAS PARA LA MUJER MALTRATADA.

El síndrome de la mujer maltratada, definido por Walker y Dutton se define como una adaptación a la situación aversiva caracterizada por el incremento de la habilidad de la persona para afrontar los estímulos adversos y minimizar el dolor, además de presentar distorsiones cognitivas, como la minimización, negación o disociación; por el cambio en la forma de verse a sí mismas, a los demás y al mundo. También pueden desarrollar los síntomas del trastorno de estrés postraumático, sentimientos depresivos, de rabia, baja autoestima, culpa y rencor; y suelen presentar problemas somáticos, disfunciones sexuales, conductas adictivas y dificultades en sus relaciones personales.
Enrique Echeburúa y Paz del Corral equiparan estos efectos al trastorno de estrés postraumático, cuyos síntomas y características, sin duda, aparecen en algunas de estas mujeres: re-experimentación del suceso traumático, evitación de situaciones asociadas al maltrato y aumento de la activación. Estas mujeres tienen dificultades para dormir con pesadillas en las que reviven lo pasado, están continuamente alerta, hipervigilantes, irritables y con problemas de concentración.
Además, el alto nivel de ansiedad genera problemas de salud y alteraciones psicosomáticas, y pueden aparecer problemas depresivos importantes.

Desarrollo del síndrome de la mujer maltratada
Marie-France Hirigoyen diferencia entre dos fases en las consecuencias, las que se producen en la fase de dominio y a largo plazo.
En la primera fase, la mujer está confusa y desorientada, llegando a renunciar a su propia identidad y atribuyendo al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la realidad. Se encuentran agotadas por la falta de sentido que el agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, solas y aisladas de su entorno familiar y social y en constante tensión ante cualquier respuesta agresiva de su pareja.
Marie-France Hirigoyen habla de consecuencias a largo plazo refiriéndose a las etapas por las que pasan las víctimas a partir del momento en que se dan cuenta del tipo de relación en la que están inmersas. Durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse apáticas, cansadas y sin interés por nada.

TRATAMIENTO

En muchas ocasiones es necesaria una intervención previa, que la mujer pase por un período de reflexión y quizá varios intentos de salir de esa relación violenta, con ayuda terapéutica o sin ella, hasta que tome la decisión definitiva. A partir de entonces, el apoyo psicológico se centrará en varios aspectos, valorando previamente las necesidades y demandas individuales de cada paciente.
Deberemos evaluar cuáles han sido las secuelas concretas que ha dejado la situación vivida en esa persona, y graduarlas para establecer un orden para el tratamiento.

Algunas de las intervenciones más habituales y básicas para su recuperación serían:
  • Información sobre la violencia de género, causas y origen, mitos, etc.
  • Reducción de la activación y la ansiedad en las formas en que se manifieste (insomnio, agorafobia, crisis de pánico, etc).
  • Fomento de la autonomía, tanto a un nivel puramente psicológico, a través de un cambio de ideas distorsionadas sobre sí misma y el mundo, como a nivel social, económico, etc, orientándola en la búsqueda de empleo, recuperando apoyos sociales y familiares....
PREVENCIÓN

El principal camino para acabar con la violencia de género es la prevención. Esto incluye, por supuesto, un cambio global en la forma de ver las relaciones entre mujeres y hombres, un cuestionamiento de los roles sociales y estereotipos, del lenguaje, etc. Estos cambios deben partir de las personas adultas con el objetivo de que se transmitan eficazmente a niños y niñas.

Además, tu puedes prevenir y evitar implicarte en una relación que puede llegar a ser violenta:
  • En primer lugar, detectar manipulaciones, aproximaciones no solicitadas, desconfiar de promesas que no tienen sentido en un momento de la relación, tener claro que decir que “no” a algo no es negociable, alejarse cuando esa persona que se te acerca tratando de hacerte ver que tenéis mucho en común o que le debes algo. Para todo esto es muy importante confiar en tu intuición, en las sensaciones de desasosiego que te producen. Cuando conoces a alguien le evalúas igualmente, valoras si esa persona encaja contigo; solo es importante que a partir de ahora incluyas también estos puntos si quieres prevenir encontrarte en una relación violenta. Valora sus ideas sexistas, cómo fueron sus relaciones anteriores (si rompió él o no, cómo habla de ellas…), etc.
  • Además, valora tus propias ideas respecto al amor y la pareja, el papel de la mujer en la misma, a qué se debe renunciar por amor.., etc.
  • Y ante todo, conociéndote a ti misma y teniendo claros tus valores. Si los valores de la otra persona entran en conflicto con los tuyos, debes saber reconocerlo y no aceptar en ningún caso renunciar a aquello que es importante para ti.

RECURSOS:
Recursos en diferentes provincias españolas:

RECURSOS EN LATINOAMÉRICA

Cuba: 

Federación de Mujeres Cubanas
Paseo nº 260 ESQ. A 13 - Vedado, La Habana, Cuba -
Tf: 537/31 15 82 -34 001 - Fax: 537/333 019 - 662-245
Trabajan en áreas tales como: educación, salud, empleo, prevención social, medios de comunicación, promoción, investigaciones y documentación.

México:

Taller de Reflexión sobre la Violencia en casa, de Cidhal: www.lanela.apc.org/cidral

Argentina:

Consejo Nacional de las Mujeres: www.cnm.gov.ar/recursos/rec04_01.htm

Venezuela:
  • FUNDAMUJER (Fundacion para la Prevencion de la Violencia Domestica hacia la Mujer) Aptdo. Postal 63268 Chacaito 1067- A Caracas Venezuela Telefono/Fax: (02) 952 7664 e-mail: fundam@ven.net
  • Oficina de Atencion a los Derechos de la Mujer de la Fiscalia General de la Republica. Esqns. Manduca a Ferrenquin Edif. Fiscalia General de la Republica. Piso 5 La Candelaria Caracas Telefonos: (02) 5063377 - 5-63378
Peru:

Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano. Línea de Emergencia ante la Violencia Familiar. www.promudeh.gob.pe/Gpm/AyudaAmiga.htm

Colombia :

Casa de la Mujer
A.A. 36151 - Santafé de Bogotá, DC, Colombia
Entre sus objetivos principales está el de promover la transformación de la situación de la mujer mediante estímulos y acciones que posibiliten la toma de conciencia, la autoestima y el control sobre sus condiciones de vida.

Julio 2005

Conclusiones del CGPJ sobre la violencia de genero 2007

Conclusiones CGPJ Sobre Violencia de Genero 2007

domingo, 28 de noviembre de 2010

Malos tratos: testimonio de una mujer


Malos tratos: Testimonio de una mujer
Cargado por raulespert. - Vídeos sociales y ecológicos.

La violencia contra la mujer es la violencia ejercida contra las mujeres por su condición de mujer. Esta violencia presenta numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato. Produciéndose en muy diferentes ámbitos (familiar, laboral, formativo,..), adquiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y doméstico, en el que anualmente las mujeres son asesinadas a manos de sus parejas por decenas o cientos en los diferentes países del mundo. Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su vida un acto de violencia de género (maltrato, violación, abuso, acoso,…) Desde diversos organismos internacionales se ha resaltado que este tipo de violencia es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre 15 y 44 años.

Test para valorar malos tratos


Test para valorar malos tratos psicologicos: Segunda Sanchez
Cargado por raulespert. - Descubre más vídeos de ecología y sociedad.

La violencia contra la mujer está ligada a la consideración de la mujer que se desprende de la familia patriarcal. La humanidad en sus orígenes pudo estar constituida por comunidades matriarcales, así lo expuso Lewis Henry Morgan, considerado uno de los fundadores de la antropología moderna, en su libro La sociedad primitiva en 1877. «La abolición del derecho materno fue [pudo ser] la gran derrota del sexo femenino». Actualmente la familia patriarcal puede aparecer desdibujada tras siglos de esfuerzos de la mujer por emanciparse; en sus orígenes, convirtió a la mujer en objeto propiedad del hombre, el patriarca. Al patriarca pertenecían los bienes materiales de la familia y sus miembros. Así, la mujer pasaba de las manos del padre a las manos del esposo, teniendo ambos plena autoridad sobre ella, pudiendo decidir, incluso, sobre su vida. La mujer estaba excluida de la sociedad, formaba parte del patrimonio de la familia, relegada a la función reproductora y labores domesticas.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

"Historias de vida, historias de violencia. Si mi pareja me hace daño ¿por que sigo con ella?"


Autor APARICI , ELVIRA y ESTARELLAS, CARME
ISBN 9788493787028
Año Edición 2010
Páginas 282
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 17,00 €uros
 

Sinopsis

Conocer para actuar, reflecionar para intervenir, escuchar y aprender de las personas que atendemos, compartir con otras y otros profesionales la experiencia y el conocimiento, discutir sobre las dificultades y las resiliencias. Estas son las líneas de trabajo que en Intress alentamos en todos los programas y servicios que gestionamos. El texto que a continuación os presentamos parte de estos principios y es lo que da sentido a esta Colección de libros, realizada con honestidad profesional. El trabajo con las mujeres es una de las Áreas de intervención priorizada por Intress. Partimos del hecho que en la sociedad actual el desarrollo personal y la participación de la mujer no se da en condiciones de igualdad y se hace necesario buscar propuestas y generar espacios y servicios que favorezcan que la mujer pueda asumir el papel protagonista en su propio crecimiento, pueda ser ciudadana autónoma y dueña de su vida. Esta necesidad se hace mucho más evidente cuando las mujeres viven o han vivido la experiencia de la violencia. Este hecho es un escándalo inaceptable que se lleva por delante la vida de millones de mujeres en el mundo hoy en día. Tratando de "entender" este hecho surgió el estudio "Historias de vida, historias de violencia". Si la pareja va mal, ¿por qué seguir con ella?

martes, 29 de junio de 2010

"Violencias cotidianas, violencia de genero. Escuchar, comprender, ayudar"



 




Autor Susana Velázquez
ISBN 9501234541
Año Edición 2003
Páginas 340
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 19,00 €uros

Sipnosis

¿Por qué la violencia de género? ¿Cuáles son las causas profundas de su producción y permanencia? ¿Cómo se articulan la violencia, el género y el poder? ¿Por qué la violencia de género es un problema de salud pública? ¿Por qué es un problema de derechos humanos? ¿Cuáles son los diferentes abordajes teóricos y técnicos para trabajar en el área? ¿Cuáles son los efectos subjetivos en los profesionales que trabajan en esta problemática? En este libro Susana Velázquez propone una reflexión crítica sobre éstos y otros interrogantes que plantea la violencia ejercida contra las mujeres, abriendo así un espacio de diálogo para pensar y confrontar conocimientos y modalidades de trabajo desde una perspectiva integral e interdisciplinaria. La obra constituye un recorrido exhaustivo por todos los aspectos involucrados en el ejercicio de la violencia sexual. En la primera parte se describen las distintas formas de violencia que padecen las mujeres y los efectos que producen en su salud física y mental, y se analizan los determinantes subjetivos y sociales que encauzan la conducta de algunos hombres hacia el abuso y el comportamiento violento. La segunda parte, centrada en la especificidad del trabajo profesional, enfoca las diversas formas de intervención, los riesgos que supone trabajar en esta área y los resguardos necesarios para el ejercicio profesional. Por último, el libro se completa con los testimonios de mujeres que han sido víctimas de distintas formas de violencia y que, en un acto de coraje, denuncia y resistencia, decidieron evocar su experiencia y transmitírnosla. Testimonios que cobran especial valor en la medida en que el silencio constituye uno de los mecanismos que tienden a negar este problema en el plano subjetivo y a ocultar su magnitud en el plano social.

viernes, 25 de junio de 2010

Video sobre Psicología forense y violencia de genero.

De este vídeo yo me quedaría sobre todo con la actitud que tiene la psicóloga para ir comunicando con la prensa. No es un tema baladí este de la forma en la que debemos trabajar e interactuar con los medios de comunicación porque puede ser muy importante en nuestro trabajo por la temática de la cual nos ocupamos que suele ser muy mediática.