Mostrando entradas con la etiqueta neurociencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta neurociencia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de abril de 2012

El informe de Neuropsicología Forense. Bases conceptuales

  • Mila Arch: Universidad de Barcelona, España.
  • Conchita Cartel: Psicóloga Forense ámbito privado, España.
  • Adolfo Jarne: Universidad de Barcelona, España.

Antes de la elaboración del informe previamente dicho, es necesario preguntarse si la información y datos obtenidos aseguran contestar a la demanda y a los objetivos planteados en la evaluación. En cuanto al informe escrito, la autora subraya como características esenciales: a) que el informe sea un documento científico; b) que sirva como vehículo de comunicación y; c) que sea útil.
Aguilera y Zaldivar (2003) señalan el papel decisivo que, en opinión de los jueces, tiene el informe psicológico para valorar los aspectos centrales sobre los que se centra la pericia psicológica, indicándonos que: " la mayor parte de los jueces responde que sólo en algunas ocasiones toman decisiones diferentes a las recomendadas en los informes".
Como indica Albarrán (1998), el informe pericial se trata de una prueba indirecta de carácter científico 1o que permite que el juez, desconocedor de nuestro campo profesional, pueda apreciar técnicamente los hechos recogidos en el proceso y tenga conocimiento de su significación científica.
Una buena deficinicón es la de Mauleón (cf. Ibáñez y Ávila, 1990) que define el dictamen pericial como "la opinión objetiva e imparcial de un técnico o especialista, con unos específicos conocimientos científicos, artísticos o prácticos, acerca de la existencia de un hecho y la naturaleza del mismo".
Dicho dictamen, tiene una finalidad objetiva, que es la determinación de unos hechos o sus manifestaciones y consecuencias. Esta objetividad debe ser el principio rector del examen pericial, y ha de ser independiente de los intereses de las partes.
El proceso de peritación en neuropsicología forense gira alrededor del hecho del daño cerebral, entendiéndolo como efecto de una agresión del sistema nervioso central (SNC), de las estructuras anatómicas implicadas y el proceso fisiopatológico de la lesión.
La tarea del neuropsicólogo forense consiste en la valoración de las consecuencias de dicha agresión a efectos de ayudar a resolver el problema legal que se dilucida en un proceso judicial concreto. La resolución se halla condicionada a un determinado proceso judicial, por lo que la evaluación es altamente específica, lo en cualquier ciencia forense. A pesar de ello, en neuropsicología forense existen dos imperativos técnicos que sustentan todo el procedimiento: el análisis del funcionamiento y una correcta atribución de los hechos (Greiffenstein, 2008).
En relación a la primera cuestión, el profesional se enfrenta con la tarea de probar la presencia real del daño, es decir, constatar la existencia de algún tipo de déficit, menoscabo, y/o pérdida. Desde este punto de vista, no es casual que una de las grandes cuestiones de la neuropsicología forense sea la detección y evaluación de la simulación.
La segunda es la objetivización del cambio en relación con una situación anterior, con independencia de si en la situación anterior se demuestra o no la existencia de alteraciones, es decir, que para el neuropsicólogo forense no sirve sólo la constatación de la alteración sino también el gradiente de cambio respecto a una situación anterior. De ahí que otra de las grandes cuestiones sea la evaluación del nivel premórbido.
La tercera cuestión reside en establecer la relación causa/efecto entre las lesiones en el SNC y los efectos evaluados. En esta tarea se debe establecer la línea causal que va del hecho juzgado hasta las lesiones que sustentan el daño cerebral. La competencia específica del neuropsicólogo forense se centra en demostrar la conexión causal entre las lesiones del SNC, las consecuencias neuropsicológicas, psicopatológicas, conductuales y sus repercusiones forenses.

Texto extraído del manual de Neuropsicologái forense: "De la clínica a los tribunales". Adolfo Jarne y Álvaro Aliaga. Editorial Herder. 2010.

Doy las gracias por su publicación a: 
Ignacio González Sarrió.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

"Manual de Neuropsicología Forense. De la Clínica a los Tribunales"



 Autor JARNE, Adolfo - ALIAGA, Álvaro
ISBN 9788425427428
Año Edición 2011
Páginas 784
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 45,00 €uros





Sinopsis

Cada vez más, los juzgados demandan a profesionales de la neuropsicología por las valiosas aportaciones que pueden realizar en materias civiles, laborales y penales. El Manual de Neuropsicología Forense es el primer libro sobre esta temática que se publica en lengua española y que ha contado con la colaboración de profesionales de España, Chile, Argentina, México y Estados Unidos adscritos a prestigiosas universidades, centros de investigación, hospitales y unidades forenses especializadas.
La primera parte es una revisión teórica de la neuropsicología forense y los aspectos elementales que constituyen su ejercicio mientras que la segunda se centra en la evaluación pericial en patologías neurológicas y neuropsiquiátricas específicas. Este manual constituye un material fundamental para psicólogos y psiquiatras forenses, neuropsicólogos, neurólogos, neurocientíficos y juristas. 

jueves, 21 de abril de 2011

Psicopatía: En la mente del violento



Existe una variedad de sistemas de investigación diagnóstica, los que han conducido a diferentes conceptos de la psicopatía. El concepto norteamericano se ha nutrido de las aportaciones de Cleckey, Hare y, fundamentalmente, los DSM. La tradición europea (schneideriana), la cual ve a la psicopatía como un trastorno de personalidad más que como una desviación social, se refleja en los trabajos de Blackburn y en el ICD-10, aunque este último define esta condición en base a la grosera disparidad entre conducta y normas sociales. El mérito relativo del diagnóstico de psicopatía versus el de personalidad antisocial, como se describe en el DSM-IV, es materia de continuo debate. La personalidad antisocial suele estar referida primariamente al comportamiento -esto es, persistentes violaciones a las normas sociales-, en tanto que la psicopatía se la define no sólo por su conducta, sino también por sus rasgos afectivos y sus patrones de relaciones interpersonales.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cerebro: Adicción a la Cocaína

Neurociencia y Plasticidad Cerebral UNED: Cerebro: Adicción a la Cocaína:

La doctora Nora Volkow es una de las de las principales neurólogas que estudian a través de imágenes cerebrales los cambios de actividad cerebral que produce el consumo de cocaína. Por la importancia que este tipo de consumo tiene con relación a la delincuencia y la conducta de las personas relacionadas con la psicología forense nos ha parecido oportuno republicar esta entrada en este blog.

Las claves de la violencia: Jonathan Pincus


Jonathan Pincus es neurólogo en la universidad de Georgetown y experto en las bases neurosicológicas y sociales del comportamiento violento. Si nos preguntásemos ¿Por qué matan los asesinos? Tendríamos que afrontar un problema muy complicado en el que hay que tener en cuenta la vulnerabilidad hacia ser realmente muy violento. Esto surge de la interacción y la intersección de tres factores principales, uno de ellos es la experiencia de haber sido torturado en la infancia, física y sexualmente, cada día y durante años. Eso deja una secuela tremenda en el niño y en el adulto y lleva a todo tipo de dificultades de tipo psiquiátrico. La mayor parte de las veces repercute sólo en el individuo, sino se trata de una persona peligrosa, pero cuando este problema se une en el mismo individuo, a una forma de daño cerebral o se trata de un enfermo mental (la enfermedad mental normalmente es hereditaria), el asunto pasa ya, a ser un problema social.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Cerebro y agresión: El placer de la violencia (Nucleo Accumbens)


Cuando hablamos de la etiología del trastorno asocial desde el punto de vista biológico encontraremos una serie de disfunciones tanto estructurales como fisiológicas. Dentro de las “irregularidades” podemos mencionar:
Alteraciones a nivel de la somatostatina en el LCR de algunos psicópatas, concomitante a una disfunción de la serotonina. Otros han encontrado que los niveles circulantes de testosterona y de la dopamina (“psicópatas” cuatro veces a los “normales”) tienen una influencia directa en la provocación de la conducta agresiva. El llamado núcleo accumbens, se encuentra mucho más activo en los cerebros “psicópatas” cuando tienen la expectativa de una recompensa económica en comparación de los pacientes “normales”, y al establecer altos niveles de dopamina, ésta elimina distractores secundarios (empatía) y permite establecer el enfoque único de la recompensa.

miércoles, 14 de julio de 2010

La moral esta en el cerebro




Video del programa de documentales de Redes de Eduard Punset Muchas veces para valorar adecuadamente la conducta criminal humana es necesario conocer como funciona el cerebro humano cuando elicita una conducta determinada y el papel que tiene el cerebro en la gestión de las emociones. Esto es más evidente cuando tratamos con individuos con Trastorno de la Personalidad Antisocial y Psicopatía. Hoy en día ya tenemos herramientas que nos permiten observar la actividad del cerebro y se esta aplicando a campos tan aparentemente filosóficos como el de la moral y el sentido de justicia.
Una de ellas es a resonancia magnética permite ver cuáles son las neuronas del cerebro que entran en acción, cuando una persona está emocionada y debe tomar decisiones sobre el bien o el mal, o decidir si algo es bello o feo. 
Lo descubrieron expertos en la neurobiología del comportamiento humano que identificaron las neuronas del cerebro implicadas en la toma de decisiones morales o estéticas. Ahora se sabe que es un proceso en el que las emociones juegan un papel fundamental, activando sectores cerebrales. 
Los investigadores —reunidos en Neuilly-sur-Seine, en las afueras de París, por la Fundación Ipsen—, constataron que la resonancia magnética funcional permite ver qué redes de neuronas se activan cuando un individuo se emociona ante una obra de arte o se debate sobre un dilema moral, según el diario francés "Le Figaro". 
Las imágenes obtenidas con esa técnica muestran al cerebro humano en plena acción y permitieron hacer un mapa de las neuronas implicadas en los procesos neurofisiológicos de la opinión estética, la compasión, el odio o el razonamiento matemático. 
"Los especialistas han confirmado el papel central jugado por las emociones en la toma de decisiones, incluso sobre cuestiones que, a priori, revelan fríos razonamientos", explica el diario. 
Además de las imágenes, los estudios sobre el mecanismo de convergencia de informaciones cognitivas y emocionales en los lóbulos prefrontales de la corteza cerebral y las investigaciones en pacientes víctimas de lesiones cerebrales ayudaron a entender mejor el funcionamiento del cerebro. 
El diario francés citó investigaciones del español Camilo Cela-Conde, de la Universidad de las islas Baleares, quien confirmó que los circuitos que unen los lóbulos prefrontal y temporal mediano se activan al hacer juicios de valor. 
Según sus estudios, el cortex prefrontal dorsolateral se activa cuando el sujeto debe evaluar y comparar intercambios equitativos o injustos.