jueves, 1 de julio de 2010

El problema del consumo de drogas

El consumo de drogas tiene una prevalencia importante, enorme en algunos casos. El interés por ellas reside no sólo en esta alta prevalencia, sino que acarrea graves problemas a muchas de las personas que las consumen.
El consumo de drogas, tanto legales como ilegales, es actualmente el principal problema de salud pública en los países desarrollados. El consumo de alcohol, tabaco y otras drogas produce cada año más muertes, enfermedades y discapacidades por enfermedades, accidentes coronarios y de trafico, agresiones, etc, que cualquier otra causa susceptible de ser prevenida. El coste económico que supone una epidemia para todas las administraciones públicas es enorme (aunque también reciben sus beneficios en forma de impuestos y ahorro en pensiones por años de vida perdidos), pero más importante aún es la morbi-mortalidad relacionada con el consumo de drogas.
Un análisis más minucioso y frío de los datos anteriores indicaría que el principal problema relacionado con las drogodependencias es el abuso y dependencia del alcohol, por los graves problemas personales, familiares y sanitarios que acarrea, junto a la dependencia de la nicotina, en este caso por la alta mortalidad que produce fumar cigarrillos. Se calcula que en España un 7,6% de la población es consumidora excesiva de tabaco y un 4% dependientes del alcohol. Ademas, el tabaco produce la muerte prematura de 46000 personas cada año. Claramente el coste económico, personal y social que producen estas drogas es enorme.
Pero el problema social más enorme que observa la población ante el fenómeno de las dependencias se relaciona básicamente con la heroína. En la actualidad en España unos 100000 heroinómanos se encuentran en tratamiento, de los que aproximadamente la mitad están tratados con metadona. Tambien en los últimos años destaca el incremento del consumo de cannabis y esta aumentando fuertemente el consumo de nuevas sustancias, como ocurrió con la cocaína y más recientemente con las drogas de síntesis.
La edad de inicio del consumo de drogas de síntesis esta entre los 19 y los 20 años de media, aunque se encuentran casos antes de esas edades. Se asocian con frecuencia con el consumo de cannabis, alcohol y cocaína y a salir “de marcha”. Se observa que los hombres predominan sobre las mujeres y que suele ser una droga de jóvenes.
El consumo de heroína es más frecuente en los varones. La media del inicio al consumo se sitúa en los 20 años. Los consumidores de heroína se caracterizan por ser politoxicómanos: previamente al consumo de heroína han probado y/o sido dependientes de gran numero de drogas legales e ilegales. En los últimos años los heroinómanos están pasando de consumir drogas administradas por vía intravenosa a otras vías (por ejemplo fumada), que no comportan riesgos de contagio, VIH, hepatitis B, etc.
Otra droga predominantemente masculina es la cocaína. La edad media del inicio del consumo de esta sustancia es de 21 años. La prevalencia de consumo es mayor que la de heroína. Hasta hace poco tiempo muchas personas tenían la percepción de que su consumo no conllevaba riesgo. Su uso esta muy asociado a salir de noche, ir de fiesta y “aguantar” el mayor tiempo posible.


Heroína

La heroína es un opiáceo descubierto hace ya un siglo. Hasta hace unos años se administraba fundamentalmente por vía intravenosa, hoy ya solo lo hace de esa forma un 23%. Tambien es posible fumarla (chinos) o esnifarla. El primer consumo de heroína produce nauseas, vómitos y disforia: tras estas molestias propias de las primeras ocasiones aparecen los síntomas buscados, como placer, euforia y reducción de la ansiedad; si el consumo continua, estos efectos placenteros se siguen produciendo durante un tiempo, conocido como la “fase luna de miel”. En la siguiente fase se consume sólo con el objetivo de encontrarse bien y evitar el síndrome de abstinencia.
La inyección intravenosa produce inicialmente una sensación de éxtasis muy intensa (el flash) durante 5 a 15 minutos. Después, se experimenta una sensación menos intensa de satisfacción, euforia y bienestar, que dura de tres a seis horas. Después de la misma hay un fuerte deseo de conseguir más droga para continuar esos efectos.
Hay que diferencias la heroína blanca de la marrón. La blanca es soluble, es una sal; la marrón es base para poder inyectarla es necesario de mezclarla con limón. Gusta más la heroína blanca, siendo predominante, por ejemplo en ciudades como Barcelona. El que exista un tipo u otro de heroína es importante para la vía de uso (inyectada, fumada).
La intoxicación con heroína tiene síntomas muy característicos, como una miosis muy intensa (pupilas en punta de alfiler), junto a otras como euforia, apatía, irritabilidad o disforia, retardo psicomotor, somnolencia, lenguaje farfullante, reducción de la atención y deterioro de la capacidad de juicio. Otros sintomas asociados son bradicardia, hipotensión, hipotermia, analgesia y en muchas ocasiones un estreñimiento pertinaz. Cuando la intoxicación es muy intensa puede desembocar en una sobredosis, que en muchos casos produce la muerte.
El síndrome de abstinencia de la heroína aparece varias horas después desde que el individuo tenia que haberse administrado la dosis, sobre las ocho horas desde el último consumo. Alcanza su punto máximo a los dos o tres días y desaparece tras siete o diez días. Los signos y síntomas más importantes son semejantes a una gripe fuerte, son: piloerección, sudoración, lagrimeo, bostezos y rinorrea, al principio: luego: diarrea, dolor generalizado de las articulaciones, incremento de la frecuencia respiratoria, vómitos, dilatación púpilar y perdida de peso.
Transcurridas 36 horas desde el último consumo, los síntomas de abstinencia aumentan en gravedad, pudiendo aparecer contracciones musculares incontrolables, calambres, escalofríos alternando con sudoración, aumento de la tasa cardiaca y de la presión sanguínea y perturbaciones del sueño. Los síntomas más intensos duran unas 72 horas y disminuyen gradualmente durante los siguientes 5 a 10 días.
El consumo regular de heroína provoca niveles considerablemente altos de tolerancia. No suele ser la primera sustancia consumida que produce efectos psicoactivos. Una vez establecido un patrón de dependencia o abuso de opiáceos, algo que sucede rápidamente, la búsqueda de la droga se convierte en el centro de la vida del individuo.
Los estudios realizados con morfinómanos indican una elevación del estado de ánimo y una sensación placentera de bienestar asociada a su consumo. al tiempo que un analgésico eficaz tambien es un potente depresor de los centros respiratorios y la tos. Produce un intenso estreñimiento y la característica miosis o constricción púpilar. La heroína tiene efectos similares a la morfina, salvo que con una dosis diez veces menor de heroína se obtienen efectos comparables. Ambas sustancias son muy adictivas, desarrollan rápidamente tolerancia y dependencia. Algunos autores llegan a afirmar que una simple dosis de morfina puede producir dependencia física y en ciertas circunstancias tambien psicológicas, aunque en este último caso resulta fundamental la posibilidad de la autoadministración.
La frecuencia de enfermedades infecciosas (por ejemplo tuberculosis, hepatitis B, SIDA) es alta, lo que produce una elevada mortalidad. Se producen numerosas muertes por sobredosis debidas a depresión respiratoria. En muchos casos la sobredosis se produce al aparecer en el mercado una partida de heroína con mayor nivel de pureza de lo habitual. Los adulterantes más comunes de la heroína son los polvos de talco y el almidón, aunque otros son claramente peligrosos para la salud.
Tambien en los últimos años ha cobrado relevancia el preparado conocido como speedball, donde se mezcla heroína con cocaína, al ser ambas solubles. Este preparado es peligroso porque ambas sustancias actúan sinergicamente deprimiendo la función respiratoria.

Los opiáceos

La heroína es un opiáceo y como todos ellos, un derivado del opio (Papaver somniferum). La morfina es el principal alcaloide del opio, y ese nombre se lo puso en honor de Morfeo, el dios del sueño. Tiene excelentes cualidades para aliviar el dolor y en la actualidad es una terapéutica habitual en cánceres terminales. Es el mejor analgésico natural que se conoce.
Los primeros “morfinómanos” fueron fundamentalmente profesionales de la medicina. En las guerras la aparición de jeringas y su poder analgésico permitieron una rápida difusión de la misma. El control actual de la morfina hace que no sea una droga de abuso importante fuera de la administración terapéutica del dolor.
La heroína fue descubierta en 1874 en la empresa farmacéutica Bayer por el doctor Heinrich Dresser. Cuando se comercializo, a finales del siglo pasado, se decía de ella que era una sustancia cuyas cualidades no producían habito, era fácil de usar y, curiosamente era la única sustancia con la que se podía curar rápidamente a los morfinómanos. Ademas al ser un derivado del opio, era eficaz para el tratamiento de la tos y de la disnea en asmáticos y tuberculosos. Durante los diez años que estuvo comercializada su difusión fue enorme, incluso la heroína llego a sustituir el uso de la morfina en China. En la actualidad es la droga que acarrea más problemas sanitarios, de orden público y de alarma social.
Otro opiáceo es la metadona, en este caso es sintético, que se utiliza como sustituto de la heroína en muchos programas de tratamiento. Igual ocurre con el Laam, otro opiáceo que se utiliza para el tratamiento de los heroinómanos.

Cocaína

La coca se puede tomar en forma de hojas masticadas, polvos de clorhidrato de cocaína para esnifar o inyectarse, y el crack para fumar o, como ya se ha dicho anteriormente, mezclado con heroina (speedball). En nuestro medio esta comercializado el clorhidrato de cocaína que es lo que realmente conocemos como cocaina al nombrarlo. El medio más rápido de absorción de la cocaína es fumada, llegando en este caso por vía pulmonar al cerebro en pocos segundos.
En el consumo de cocaína se distinguen dos tipos claramente diferenciados: el episódico y el crónico, diaria o casi-diario. En el primer caso, el consumo se hace los fines de semana, en fiestas, ante una sobrecarga de trabajo, etc. A veces se produce el “colocarse”, consistente en consumir esporádicamente pero a dosis altas. Cuando esto ocurre la bajada suele ser intensa y en ocasiones se produce un síndrome de abstinencia que dura varios días. En el consumo crónico, este se da diariamente o casi diariamente, en dosis moderadas o altas, a lo largo de todo el dia o en horas determinadas. Conforme transcurre el tiempo se produce el fenómeno de tolerancia, lo que exige ir incrementando la dosis. En un momento determinado la droga deja de producir efectos placenteros o estos son muy escasos, por lo que se consume más para evitar el síndrome de abstinencia.
Los principales efectos de la cocaína son euforia, labilidad emocional, grandiosidad, hiperalerta, agitación psicomotriz, insomnio, tendencia a la violencia y deterioro de la capacidad de juicio. Como ocurre con otras drogas el consumo de cocaína suele serlo tambien de otras, con abuso y dependencia del alcohol, hipnóticos y ansiolíticos con el objeto de aliviar los efectos negativos de la intoxicación por cocaína. Algunos de los efectos producidos por la abstinencia de cocaína son depresión, irritabilidad, anhedonía, falta de energía, aislamiento social. Igual que ocurre con el cannabis, puede haber disfunción sexual, ideación paranoide, alteraciones de la atención y problemas de memoria.
Cuando se deja de consumir cocaína se produce un intenso crash (síndrome de abstinencia), caracterizado por disforia, dolores gastrointestinales y otras sensaciones desagradables como querencia, depresión, trastornos de los patrones de sueño, hipersomnolencia, hiperalgesia. Distintos estudios han encontrado una relación entre trastornos afectivos y abusos de cocaína, lo que sugeriría un uso de la misma para controlar el estado de animo depresivo. Esto parece claro cuando después de lo síndrome de abstinencia no remite la depresión que puede confundirse inicialmente con uno de los síntomas del síndrome. Este hecho se aduce con frecuencia como apoyo de la hipótesis de la automedicación. Los síntomas de abstinencia no dejan ninguna secuela fisiológica, aunque los síntomas como la disforia, falta de energía o anhedonimia pueden durar de una a diez semanas. Ello facilita la recaída ante el recuerdo a los efectos eufóricos que produce la cocaína.
La cocaína produce un elevadisimo grado de dependencia psicológica y poca dependencia física, como ha demostrado la investigación con animales.
Asi, cuando se suspende bruscamente la administración de cocaína no se producen trastornos fisiológicos tan graves como los observados con otras sustancias.

¿Qué es la cocaína?

La cocaína se extrae del arbusto de la coca (Erythorxylum coca). Se puede tomar en forma de hojas de coca en su estado manufacturado, su alcaloide la cocaína o el subproducto crack. La cocaína propiamente dicha es clorhidrato de cocaína, el crack es la pasta base amalgamada con bicarbonato sódico.
En toda América del Sur el consumo de coca en forma de hojas masticadas es muy antiguo. Sus propiedades como impedir la aparición del cansancio, eliminar la sensación de hambre, perder la sensación de frío y actuar como anestésico tenían una enorme utilidad en muchas zonas en donde el hombre vivía y vive a miles de metros de altitud sobre el nivel del mar. Los conquistadores españoles utilizaron mucho las hojas de coca para el control de los indios: les pagaba con ella para conseguir que así trabajasen más  comiesen menos. Llego a ser tan importante su consumo que se estableció una medida de distancia, la cocada, que era el tiempo que tardaba el indio en masticar una bola de hojas de coca de un punto a otro.
A mediados del siglo pasado Nieman y Wolter aislaron el alcaloide cocaína. Se utilizo inicialmente para los tratamientos de los morfinómanos con resultados desastrosos. Señalar aquí el estudio sobre la cocaína de Sigmund Freud, originalmente publicado en 1885, donde concluyo que su uso moderado no “perjudica el cuerpo”. El fracaso del tratamiento de su amigo Fleischi le afecto de forma considerable.
A principios del siglo XX se produce una epidemia de consumo de cocaína que empezó a remitir a partir de la Convención del Opio de 1925. En los ultimos años se esta produciendo una introducción masiva de dicha sustancia. Muchos de sus consumidores creen que no tiene efectos en la salud, cuando realmente si los produce.
Un derivado reciente de la coca es el crack. Se consume de forma fumada. Recibe su nombre del ruido que producen los cristales del mismo al romperlo, conocido tambien como “la cocaína de los pobres”, debido a que es mucho más barato que la cocaína.

Drogas de Síntesis

Estas sustancias al igual que la cocaína, ejercen una función estimulante sobre el SNC. Sus principales efectos son la elevación del estado de animo, disminución de la sensación de fatiga y del apetito. Al finalizar los efectos estimulantes iniciales surgen la depresión y la fatiga. La supresión súbita del consumo provoca la aparición de signos contrarios a la intoxicación: agotamientos, sueño excesivo, apetito voraz y depresión.
Algunas personas dependientes de las anfetaminas han comenzado el consumo de las mismas con la finalidad de suprimir el apetito o controlar el peso. El consumo de anfetaminas en personas con abuso o dependencia de las mismas puede ser episódico o crónico y diario o casi diario. En el primer caso, hay un alto consumo episódico seguido por varios días sin consumir (por ejemplo solo los fines de semana). En el segundo, el consumo puede ser alto o bajo, pero se produce a diario o casi a diario. La persona deja de consumir cuando queda físicamente exhausta o no puede obtener más anfetaminas. El síndrome de abstinencia de las anfetaminas, cuando la dosis es alta, dura muchos días. Los consumidores de anfetaminas tambien suelen usar otras sustancias para evitar los efectos negativos de la intoxicación tales como el alcohol, los sedantes, los hipnóticos o los ansiolíticos.
Alguno de los efectos conductuales más importantes que producen las anfetaminas son depresión, irritabilidad, anahedonia, falta de energía, aislamiento social y, en otros casos, disfunción social, ideación paranoide, alteraciones de la atención y problemas de memoria. En ocasiones se puede producir comportamientos agresivos en periodos de intoxicación.

¿Que son las drogas de síntesis o de diseño?

Se engloban con la denominación de drogas de síntesis o de diseño una serie de sustancias psicoactivas sintetizadas químicamente de forma ilegal, con una estructura química parecida a la de algunos fármacos que son o fueron utilizados en la terapéutica. Pertenecen a varios grupos farmacológicos, aunque entre las drogas de sintesis destacan los del grupo anfetamínico. La de uso más corriente es el éxtasis (MDMA) que fue sintetizado en 1912 en Alemania como anorexigeno.
Ese tipo de drogas se pueden obtener en un laboratorio a partir de la metanfetamina y otras sustancias teniendo múltiples posibilidades para su fabricación al no necesitar sustancias naturales y productos químicos sofisticados sino de sustancias de fácil compra para combinar con la metanfetamina. Pueden llegar a tener un poder enorme y ademas ocupan muy poco espacio al ser algunos de esos productos muy concentrados.


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